Sin lugar a dudas, el Incremento de Valor de Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU), más conocido como el Impuesto de Plusvalía Municipal, se presenta en la actualidad como uno de los impuestos que está suscitando mayores suspicacias entre las personas que deciden vender su vivienda.

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, entre otros tribunales, dictó una importante y a la vez controvertida Sentencia por medio de la cual consideraba que exigir al vendedor de un inmueble urbano el pago de la plusvalía municipal cuando no ha tenido lugar un incremento de su valor, era ilegal y que por tanto, no podía exigirse su pago. Sin embargo y, pese al criterio de los Tribunales, los vendedores han tenido que seguir haciendo frente al pago del impuesto.

No obstante, la Sentencia dictada por el Tribunal Constitucional durante el mes de febrero de 2017 ha supuesto un punto de inflexión al declarar que “exigir el pago de tal impuesto cuando no se ha producido un incremento real del valor del inmueble transmitido es contrario a la Carga Magna”.

Sin embargo, antes de analizar más a fondo la controvertida decisión adoptada por el Tribunal Constitucional, debemos analizar otros aspectos para entender la naturaleza del reseñado impuesto.

¿Qué es el Impuesto de la Plusvalía Municipal?

El Impuesto de la Plusvalía municipal es un impuesto exigido por los Ayuntamientos del lugar en el que radica el inmueble objeto de transmisión que grava el incremento de valor que experimentan los terrenos de naturaleza urbana cuando se produce la transmisión de los mismos.

¿Cuál es el hecho imponible de la Plusvalía Municipal?

Según lo dispuesto en el art. 102 y siguientes del Texto Refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, aprobado por el Real Decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo, el hecho imponible es el incremento real del valor de los terrenos urbanos.

Por tanto ¿Sólo debe pagarse si se ha producido un aumento del valor?

La respuesta es: No. Pese a que el redactado de la normativa aplicable resulta bastante claro y conciso, hasta ahora se ha venido entendiendo que el vendedor debe hacer frente al pago del impuesto, aun y en el supuesto que se haya producido una disminución del valor del inmueble respecto al momento en el que fue adquirido.

Se entiende, por tanto, que el vendedor, pese no haber obtenido un enriquecimiento por la transmisión del bien al haber disminuido su valor debe igualmente hacer frente al pago del impuesto para evitar futuras reclamaciones y, a su vez, permitir que el comprador pueda inscribir el cambio de titularidad del bien en el correspondiente Registro de la Propiedad.

¿Quién debe pagar el impuesto de la plusvalía municipal?

Según la normativa actual, el sujeto pasivo del Impuesto de Plusvalía municipal es el transmitente del inmueble urbano, sin perjuicio de los pactos que pudieran alcanzar las partes en virtud del principio dispositivo. En otras palabras, la ley dispone que quien debe hacer frente al pago del impuesto es el vendedor del inmueble, sin embargo, éste y el comprador pueden alcanzar un pacto y acordar que sea el nuevo propietario quien deba sufragarlo.

No obstante lo anterior, existen limitaciones a los pactos. Cuando el vendedor sea un empresario y el comprador tenga la consideración de consumidor el acuerdo por medio del cual se imponga al comprador la obligación de pagar la plusvalía municipal, podrá resultar ilegal si se demuestra que la normativa de protección de los consumidores y usuarios no se ha respetado, como por ejemplo, que la cláusula por medio de la cual se estipule que sea el comprador quien deba pagar la plusvalía haya sido impuesta de forma unilateral y sin posibilidad de negociación.

¿Qué valor tiene el pacto alcanzado entre las partes?

El pacto alcanzado es un contrato privado que únicamente vinculará al vendedor y el comprador, por lo que dicho acuerdo no tendrá valor alguno frente a la Administración Tributaria, pues el sujeto pasivo del impuesto seguirá siendo el transmitente a todos los efectos.

Dicho de otro modo, pese al acuerdo alcanzado por las partes, si el comprador no liquida el impuesto, el responsable frente a la Administración seguirá siendo el vendedor.

¿Cuál es la situación actual?

Como hemos adelantando anteriormente la situación actual de la plusvalía municipal es un tanto polémica, especialmente desde el fallo emitido por el Tribunal Constitucional al considerar que exigir el pago del impuesto cuando el valor del inmueble ha experimentado una disminución resulta contrario a lo dispuesto en el artículo 31 de la Constitución Española, el cual impone la obligatoriedad de respetar los principios constitucionales de seguridad jurídica, igualdad, capacidad económica, progresividad y no confiscatoriedad.

Si bien es cierto que algunos Tribunales de Justicia ya habían estimado las reclamaciones efectuadas por los vendedores, obligando a la Administración a devolver las cantidades pagadas de más por tal concepto, no resulta todavía una práctica generalizada, aunque se espera que el reciente fallo del Constitucional constituya un precedente y se lleve a cabo una modificación de la normativa aplicable.

Siendo esta la situación actual, si usted está interesado en vender un inmueble y duda respecto a la forma de proceder, desde COLORADO & DE ROA le aconsejamos que liquide el impuesto de la plusvalía municipal y, posteriormente, interponga una reclamación solicitando la devolución de la cantidad pagada indebidamente por el referido impuesto, ya sea personalmente o por medio de nuestros profesionales. De obtener una resolución desfavorable a sus intereses, nuestro equipo le asesorará personalmente y valorará la idoneidad de emprender las acciones legales que procedan con el fin de defender sus intereses.

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